La importancia del amor en la familia

La comunidad familiar fundada sobre el amor nos muestra lo que podemos llamar los cuatro rostros del amor humano: Amor conyugal; Amor paterno; Amor filial; Amor fraterno entre hermanos.
Queridos Lectores, nos encontramos ante un número muy especial de nuestro querido Boletín. No en vano, acabamos de pasar la Navidad, con todo lo que ello significa…pues se trata, no nos olvidemos, de una fiesta eminentemente cristiana.
Estas celebraciones hay que vivirlas en lo posible en un ambiente familiar, rodeados de nuestros seres queridos y recordando a aquellos que no están ya con nosotros, pero con la tranquilidad de saber que han alcanzado la salvación gracias al sacrificio que Jesús hizo por todos los hombres a lo largo de su caminar por este mundo y que culmino con su muerte en la cruz…pero hemos conmemorado ahora su nacimiento, celebrando la llegada del niño Jesús.
Os pedimos disculpas por el retraso en la publicación de este número del Boletin de Pastoral Familiar. Los coordinadores tambien nos ponemos enfermos.
¡Deseamos desde el Boletin una hayais pasado una Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo!

La comunidad familiar fundada sobre el amor nos muestra lo que podemos llamar los cuatro rostros del amor humano: Amor conyugal; Amor paterno; Amor filial; Amor fraterno entre hermanos.
¡Mario, no des voces! -dijo el padre haciendo retumbar las paredes del edificio entero-.
Cómete el puré -mientras comenzaba a pillar los primeros langostinos de una apetitosa mariscada-.

La tarea de ser padres implica también adaptarse al ritmo o desarrollo evolutivo de los hijos. Decía ya Mafalda que esto no era nada fácil ni para los padres ni para los hijos, pues “padres e hijos reciben el mismo título pero ninguno de ellos han asistido a un curso para ejercer su profesión”.

Acaba de llenar las primeras páginas de los medios informativos una boda famosa. Le viene la singularidad tanto notoriedad de los personajes como de la circunstancia de la edad. Las reacciones de los informadores y comentaristas son dispares. Se expresa simpatía y admiración, por un lado; y una cierta impresión de extravagancia por otro.

¿Cuándo hay que dejarles tener móvil? ¿Cuándo cuenta de correo en Internet? ¿ o cuenta en las redes sociales? El otro día me decía un padre que su hijo de 6º de Primaria ya tenía móvil.

Si un profesor le pide a un niño que le diga cómo se hace una suma, solamente pude ocurrir que el niño no sepa sumar y el profesor termine por enseñarle. El niño en las manos del profesor siempre saldrá ganando, algo así espero yo, ser corregida por un claretiano que me ha pedido que te dijera que hago yo para transmitir la fe a mi nieto, admitiendo que mi fe es débil, pero sabiendo que Dios me ama no puedo dejar escapar cada momento que tenga para que mi nieto quepa que Dios le ama.
Dios puede ser vivido de forma personal en una pareja, pero resulta triste y empobrecedor no poder compartir una vivencia interior con el otro.

La comunidad cristiana te recibe con gran alegría y yo, en su nombre, te signo con la señal de Cristo Salvador”, son las palabras con las que el sacerdote, en el rito de acogida, recibe al niño y saluda a sus padres en la puerta del templo. Y con la emoción de haberlas escuchado, pasamos todos a la pila bautismal.
A todos nos gustaría vivir en una sociedad diferente, una sociedad mejor, más humana, formada por personas virtuosas. Personas libres, responsables, con una gran capacidad de autodominio, generosas, solidarias, con afán continuo por el esfuerzo, personas con amor a Dios sobre todas las cosas. Aristóteles define la educación como “Ayudar a los hijos a crecer en virtudes”.
Queridos lectores, como cada inicio de curso, os presentamos una nueva entrega de nuestro queridísimo Boletín Pastoral Familiar, que como sabéis es una iniciativa de los Misioneros Claretianos de la Provincia Bética. Nos encontraremos artículos relacionados con la educación en la fe, las relaciones conyugales, la educación en la alimentación de los hijos, entre otros, así como una oración por el nuevo curso.
Como no puede ser de otra forma, el equipo coordinador del BPF agradece un año más la colaboración desinteresada de los autores, tanto de los que siguen con nosotros como con aquellos que se incorporan este años, proporcionando los artículos que darán contenido a las publicaciones de este curso.
No queremos dejar de recordar a nuestros lectores, que en la Iglesia Católica, el mes de octubre es el Mes de las Misiones, que tiene como finalidad promover el espíritu misionero en toda la Iglesia, así como comprometerse de modo concreto con las misiones que se desarrollan tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Hay que vivir sus cuatro semanas como una unidad donde la oración, el sacrificio, la limosna y la vocación misionera se suceden en perfecta armonía. Os animamos ha vivirlo bajo un prisma familiar.
Muchas gracias por vuestra generosidad y Feliz Curso.

“He preguntado a algunos cristianos por qué tienen fe y no han podido responderme. Y he pensado que si no tienen respuestas para mí, tampoco las tendrán para sí mismos”.
(Un niño de 8º de EGB. En ”Razones para creer”, de Yves Moureau, Cuadernos Gratis Date).
Esta lectura de Isaías la escogimos para nuestra boda. Es muy significativa para todos los que hemos hecho Campo de Silencio, colonia de verano de los misioneros claretianos en Loja (Granada). Nos evoca enseguida el canto que en ella se ha inspirado.
Han pasado ya varios años –doce en concreto- desde que me pusiera por vez primera delante de un grupo de chavales para intentar transmitirles aquello que, se supone, había aprendido yo antes que ellos. Mi experiencia previa como catequista poco me ayudó a la hora de enfrentarme a una experiencia tan intensa.
Tal experiencia me sirve hoy para tener claras una serie de pautas a seguir con jóvenes… pautas que, por otro lado, están repletas de obviedades…. de esas que, al ser tan claras, muchas veces nos pasan desapercibidas.