La llamada

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Vocación al matrimonio por Ramon Acosta Peso - Master CC Matrimonio y Familia - 3 hijas

Una frase de nuestro Directorio de Pastoral Familiar de la Iglesia en España (DPF, 22) marca de forma clara la línea la línea a seguir: “La verdad del matrimonio y la familia se revela al hombre en la medida en que descubre la vocación al amor que es la luz de su vida”. En todo acompañamiento a una persona no podemos olvidar este aspecto. Hemos de ayudarle a que pueda identificar cuál es su vocación y a que pueda responder a ella, que sea su misma vocación al amor la que le guíe y dé sentido a su vida. De este mismo marco es de donde se nutre la pastoral de las familias.

Vivir en parroquia, vivir en familia

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Encuentros y jornadas de familias por Obispos

Jornada de Familia y Vida 2006

1. EL QUINTO ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

La Iglesia y las familias de España hemos vivido este año un acontecimiento extraordinario con la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias clausurado por el papa Benedicto XVI, a quien queremos agradecer de corazón su presencia en Valencia.

Este encuentro fue una celebración del don divino de la familia, una hermosa fiesta. El Papa proclamó una vez más al mundo la verdad y la belleza del matrimonio y la familia. Nos recordó la verdad fundamental de nuestra vida que es la vocación al amor: «Dios, que es amor y creó al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos» (Catecismo de la Iglesia Católica. Compendio, 337). De este modo, el sucesor de Pedro nos confirmó en la fe y ratificó la importancia de la familia en la transmisión de la fe a los hijos.

No hay amor más grande

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria En la ruptura conyugal por Leticia Garrido-Separada-Animadora de Grupo Cristiano de Separados

Mi amigo lloraba las lágrimas de una depresión profunda cuando la mujer le comunicó que estaba enamorada de otro hombre. Siguió llorando, presa de depresión y abandono. Tuvo que irse de su propio hogar, dejar de vivir con sus dos hijos. Tan pronto como salía de casa, el otro hombre colgaba su albornoz en la percha vacía. Su pena, su rabia y su impotencia fueron enormes.

Lo más importante es estar juntos y unidos

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria En el nido vací­o por Antonio Azor y Encarna Oliver - 2 hijas fuera de casa

En nuestro 25 aniversario de casados, unos primos y amigos nos regalaron un pequeño libro. Nos ha servido de mucho y nos tomamos la libertad de animar a que otros lo lean. El título es: “Celebrando las cuatro estaciones de la vida”.

En esos momentos le encontrábamos sentido a casi todas las estaciones. Éramos jóvenes, nuestras hijas se habían ido y aunque las echábamos de menos, nosotros seguíamos juntos y le dábamos gracias a Dios por ello por haber tenido la suerte de sentirnos bien el uno con el otro, con muchos días buenos y también malos.

Lo hablábamos y llagábamos siempre a la misma conclusión: “Entonces nuestra casa estaba mas vacía, mas silenciosa, pero nosotros seguíamos en ella juntos y esto ya era en muchos aspectos una bendición de Dios.

El papel actual de la familia en la socialización religiosa y social de los niños y jóvenes

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Noticias, webs y familias por Antonio Wencesla-sacerdote-Director Pastoral en Colegio

En más del 40 % de las familias españolas existe poca o nula comunicación entre sus miembros, según se desprende de un reciente estudio titulado “Jóvenes y valores, la clave para la sociedad del futuro”, obra de un grupo de expertos entre los que destaca Javier Elzo, sociólogo y autor de diversos estudios sobre la juventud española, Carles Feixa, profesor de Antropología Social de la Universidad de Lleida, y Esther Giménez-Salinas, rectora de la Universidad Ramón Llull.

Las aportaciones de esta obra se sitúan en línea con otros estudios previos que han incidido en la importancia del papel de la familia en la socialización de los niños y jóvenes, y en las consecuencias que se derivan cuando por parte de muchas familias se produce desinterés o poca implicación en su papel educador.

Así, el estudio “Jóvenes y religión”, publicado en 2004, pero aún de actualidad en cuanto a sus datos y conclusiones, indicaba que se ha producido en España una fuerte quiebra de la socialización religiosa familiar; apenas se trasmiten a los hijos actitudes, creencias y valores religiosos. No pocos padres españoles, quizás más de la mitad, transmiten hoy a sus hijos la indiferencia religiosa, si no la irreligión. Esta socialización religiosa de índole negativa no es contrarrestada o compensada por la socialización recibida en la escuela, o incluso en los centros de la Iglesia. Los MCS no sirven de contrapeso, sino que acentúan la irrelevancia de la religión y la imagen negativa de la Iglesia Católica.

En una sociedad cambiante, abierta y competitiva como la actual, el papel de los padres es fundamental en la educación de los hijos. Observan diversos estudios sociológicos recientes que la familia es la fuente de información y de opinión más valorada por los jóvenes para situarse e interpretar el mundo. En 1999, el 53% de los jóvenes participaban de esta opinión. En 2005 el porcentaje se mantiene levemente inferior (51%), aunque supone el 98% de los jóvenes quienes consideran la familia “muy” o “bastante” importante en su vida. El 66% de los jóvenes reconocen el papel desempeñado por su familia en la génesis de su postura religiosa actual. Este dato acentúa la necesidad de intervenir para cualificar el papel de la familia e insistir en la importancia de ofrecer vías que ayuden al desempeño de sus funciones.

El profesor Elzo explica en el citado estudio “Jóvenes y valores, la clave para la sociedad del futuro” que los padres deben actuar para que sus hijos “sean psicológicamente equilibrados, social y culturalmente insertados, éticamente responsables, capacitados para construir su futuro, dueños de sus vidas, actores y no meros espectadores, agentes activos y constructores de su destino”.

En su trabajo, el sociólogo apunta cuatro modelos de familia: sobreproteccionista, que mima a los hijos en exceso; conflictiva, que alcanza un 15% de las familias y es donde aparecen las tasas más altas de fracaso escolar; nominal, donde se da poca o nula comunicación; y de convivencia, que supone el 20% del total y en la que se revisan las responsabilidades de sus miembros adaptándose a las necesidades de autonomía de sus hijos.

Dicha tipología enlaza con aportaciones presentadas en estudios previos. Así “Jóvenes 2000 y religión” ofrece una clasificación de las familias en función de la implicación de las mismas en la socialización religiosa de los hijos.

a) Socialización cero (casi un tercio de los jóvenes están integrados en este tipo de familia): ambientes familiares sin presencia de lo religioso, donde no se transmite la fe porque no se tiene, hogares de clase media, que viven este hecho con naturalidad, sin etiquetamiento social alguno y sin costes aparentes. Los jóvenes no reciben formación religiosa, y si la han tenido en la escuela ha sido Asoportada@ con nula repercusión práctica en sus vidas. Pasan de lo religioso. Pero sí se plantean problemas sobre el sentido de la vida, la muerte, el dolor, y otros… pero o bien dejan aparcada la búsqueda de respuestas o indagan por vías filosóficas, psicosociales…

La primera conclusión: se trata de familias en las que prima una carencia de transmisión de valores que genera jóvenes autoapartados.

b) Socialización fuerte (afecta a un 12-15 % de jóvenes): se trata de ambientes familiares donde lo religioso-confesional está muy presente y donde la transmisión de las creencias se considera una parte importante de las funciones familiares. Los jóvenes reciben una formación religiosa seria y completa que incluye vivencias y prácticas. No sólo se les transmiten ideas o creencias, sino actitudes y conductas coherentes con la fe profesada. Son jóvenes radicales y firmes en sus posturas, pero menos practicantes o débiles y tibios en sus actitudes religiosas. Se distancian del conjunto social más amplio. Conclusión: socialización fuerte que puede llevar a posturas radicales en lo religioso.

c) Socialización débil (sector mayoritario de las familias): viven en un clima de cierta presencia de componentes religiosos, donde el catolicismo no está ausente. Pero es un ambiente débil por sus contenidos, por el nivel mediocre de su calidad y por la muy escasa participación y comunicación. Es una religiosidad muy poca ilustrada, con prácticas esporádicas con sentido más social (bodas, funerales…) Este tipo de socialización no prepara a los jóvenes para resistir los envites que les plantea un mundo social exterior más amplio. La conclusión es: transmisión religiosa débil que conduce al relativismo y la indiferencia.

Estos datos confirman otra aportación del estudio: para casi la mitad de los jóvenes la formación práctica de lo religioso está casi ausente en la vida familiar; hay poca presencia y práctica religiosa y para la mayoría las celebraciones religiosas o el tratar estos temas es algo poco frecuente. Es muy escasa la ilustración religiosa y tampoco parece que la religión sea objeto de diálogo en el seno familiar.

Señala el mismo estudio algunas causas que pueden explicar esta realidad:

  1. Los padres no son creyentes o lo son sólo de nombre
  2. No se transmite la religión porque no se tiene ni se valora; no se pasa a otros aquello en que no se cree.
  3. No vale la pena deteriorar las relaciones en el seno de la familia por discrepancias en cuestiones religiosas
  4. Cansancio de lo que representa la religión y se prescinde de ella
  5. No hay voluntad de hacer el esfuerzo que exigiría transmitir activamente lo religioso
  6. Hay quienes opinan que la familia no debe inculcar valores

De esto se siguen dos consecuencias:

  1. La socialización religiosa es un proceso muy limitado, de baja intensidad y poca calidad en el que hay poca implicación de los adultos;
  2. Estas formas de socializar (o no) están produciendo una diferenciación entre los jóvenes que se proyecta en otras dimensiones sociales.

Podemos valorar si siguen siendo válidas estas aportaciones

El estudio “Jóvenes españoles 2005”, de publicación aún reciente, dedica un capítulo a analizar los datos en torno a la relación familia y jóvenes. En las conclusiones del estudio se ofrecen interesantes reflexiones en torno al papel actual de la familia en las sociedades modernas. Ofrecemos algunos apuntes.

Señala en primer lugar, algunos factores que explican los cambios que se están produciendo en el interior de la familia:

  • el relativismo valorativo,
  • el pluralismo ideológico,
  • la sacralización laica de la individualidad,
  • la democratización de las relaciones.

La familia es la institución más y mejor valorada en España y los países de nuestro contexto europeo-occidental. Pero está cambiando “por dentro” de manera que si externamente se mantiene y valora no es la misma de hace varias décadas. Es cada vez más una institución “concha” que tiene igual apariencia externa pero diferente contenido y funcionamiento.

Básicamente mantiene unas características propias:

  • relaciones primarias “cara a cara”,
  • residencia compartida,
  • cooperación económica,
  • reproducción y cuidado de los hijos.

En su evolución va siendo cada vez

  • menos normativa,
  • con un mayor grado de democratización del poder,
  • va aceptando una mayor pluralidad de tipos de familia,
  • y es más igualitaria en la distribución de papeles domésticos.

Mayoritariamente, en España sigue permaneciendo como monógama, formada por pareja heterosexual; neolocal (se ubica en un lugar diferente al paternal de origen), equipotestal (el poder es compartido por todos los miembros aunque sea en niveles diferentes), exogámica (los cónyuges proceden de grupos sociales diferentes) y nuclear (centrada en los miembros propios, padres e hijos, e independiente de la gran red familiar extensa, aunque relacionada con ella, sin que ello suponga influencia en sus decisiones fundamentales).

Las bases del poder han ido variando: decrecen las bases coercitiva (poder fundado en la fuerza), normativa (poder fundado en los derechos otorgados socialmente) y sancionadora; se han ido reforzando las bases identificativa (la atracción y apoyo mutuo), persuasiva (capacidad de razonar y convencer) y la competencial (capacidad para resolver problemas). Poco a poco, la familia de tipo autoritario con una clara segmentación de papeles y normativista va cambiando a un tipo de familia más consensual, con mayores niveles de interacción y con una significación mayor de acogimiento e identificación.

Se constata entre los jóvenes un pluralismo en las apreciaciones de lo que constituye hoy una familia, aunque predomina la concepción del hogar constituido por un padre y una madre con algún hijo, pero esta visión no es ya la única.

El concepto de familia, su composición, los tipos de uniones y la manera de pasar de la familia de origen a la familia de procreación ya no se presentan tan claros, lineales u homogéneos como lo fueron hace pocas décadas, pero tampoco han surgido alternativas aceptables mayoritariamente a todo lo que había anteriormente.

La familia se va convirtiendo sobre todo en un lugar de acogida afectiva, identificación personal, apoyatura de confort, cede como institución normativa, jerarquizada y diferenciada en sus roles por el género de sus miembros.

Las familias se van diversificando, democratizándose lentamente en su interior; individualizándose internamente; haciéndose más abiertas y permeables en hacerse y deshacerse; más plurales en formas y menos estables en su duración.

En general los jóvenes de hoy y las propias familias se encuentran inmersos en una sociedad donde los cambios de valores familiares están muy relacionados con otros cambios demográficos más generales y con los cambios que también se producen en el seno de la misma institución familiar, todos ellos ubicados en unos parámetros culturales cada vez más relativizados.

En el mismo seno familiar se toleran formas más plurales de forjar las identidades personales y se van desarrollando lentamente nuevas distribuciones del poder o de las funciones domésticas. La valoración de la institución familiar sigue siendo alta, así como la satisfacción por la convivencia familiar y las buenas relaciones internas y todo ello se hace compatible con una desinstitucionalización interna que facilite libertades personales y tolerancias más amplias.

Persiste un alto grado de satisfacción de los miembros con su propia familia acogedora, identificadora y protectora, a la vez que es menos normativa e ideológica; política, social y religiosamente también menos determinante.

Ante la situación reflejada en estas reflexiones el reciente estudio “Jóvenes y valores, la clave para la sociedad del futuro”, intenta ofrecer algunas claves de actuación que revitalicen el papel de la familia. Así incide en la obligación de los padres para encontrar espacios de comunicación familiar, en los que se debe huir de la banalidad y profundizar en temas u opiniones personales. Para generar este espacio de comunicación, el autor sugiere momentos de tranquilidad que se puedan repetir con asiduidad, como los viajes en familia o las sobremesas en fin de semana, entre otros.

Por último, la también autora del libro Esther Giménez-Salinas, rectora de la Universidad Ramón Llull, centra su exposición en la importancia que ha adquirido la formación en los jóvenes y en el cambio docente que supone pasar de la transmisión de conocimientos a desarrollar competencias que los estudiantes deben adquirir para su progresión profesional. Giménez-Salinas exige a los educadores una nueva visión ante los jóvenes, que les permita recrear sus valores, “una recreación -sostiene- que no supone inventar, ni destruir lo antiguo, sino que es volver a crear, permitir el renacer, insuflar vivacidad”.

RETROUVAILLE , para salvar el matrimonio

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Movimientos familiares por BPF

La originalidad de RETROUVAILLE radica en que atiende a matrimonios separados o en crisis.
Nacido en Quebec en 1977, este movimiento católico parte del convecimiento de la presencia de Dios en el sacramento del matrimonio.
Como en el movimiento “Encuentro Matrimonial”, su dinámica se basa en el “fin de semana”, al que se suma unas sesiones de seguimiento.
El programa, elaborado por sicólogos, orientadores, etc, trata de dar una oportunidad al matrimonio, siempre que ambos cónyuges así lo deseen.
AVAN” informa que ha comenzado su expansión en España, estando afincado ya en Valencia.

Más información en www.retrouvaille.org (en inglés) y en www.retrouvaille.cl (español)

Los niños de Primera Comunión también hacen preguntas

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Los padres y la primera comunión por Amparo Reig -Coordinadora Catequesis Infantil- Neocatecumenal

Hace poco más de un año que en la Plaza de San Pedro tuvo lugar un encuentro de catequesis y de oración con el Papa Benedicto XVI, cuyo tema fue “El Pan del cielo”. En él participaron unos 100.000 niños de Italia y de otras partes del mundo que por entonces habían hecho su primera comunión. Un momento importante del encuentro fue el diálogo que el Papa mantuvo con los niños en torno a la amistad con Jesús en la eucaristía y la forma de mantenerla siempre viva.

Los niños fueron planteando al Papa preguntas tales como: ¿Qué recuerdo tienes del día de tu primera Comunión? ¿Debo confesarme todas las veces que recibo la Comunión? Mi catequista, al prepararme para el día de mi primera Comunión, me dijo que Jesús está presente en la Eucaristía. Pero ¿cómo? Yo no lo veo. ¿Para qué sirve, en la vida de todos los días, ir a la santa misa y recibir la Comunión? Y así otras más a las que el Papa fue contestando también con la misma sencillez y naturalidad.

La entrevista está publicada en Internet ( Catequesis de Primera Comunión por Benedicto XVI: http://es.catholic.net/celebraciones), y, en mi opinión, merece la pena ser leída en su integridad, no sólo por la belleza de la espontaneidad sino también por su contenido catequético y clarificador sirviendo, además, de ayuda tanto a padres como a catequistas que trabajen o tengan niños y niñas en esta etapa de la vida de fe.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 1-6

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Materiales por Matrimonio-2 hijos-trabajan ambos-pertencen a comunidad cristiana

Comentario al evangelio

Preparamos nuestra casa, nuestro hogar y nuestra familia para las fechas que se avecinan. Son fechas que huelen a familia, a naranjas, a retama, a los “callos” de abuelo, al pollo y los calamares fritos de “anita”, fechas que saben a los primos de fuera, el gusto y el regusto de los amigos de siempre, a los que no les hace falta ninguna excusa para reunirse; fechas que suenan a ensayos, a percusión, a fiesta. Pero también desde esta familia, queremos que sea un momento de preparación, de camino, es decir, queremos ser hogar, belén para Dios;

 

que este tiempo sirva para allanar nuestras dificultades, para elevar nuestras virtudes en nuestro matrimonio, para descender hasta el más pequeño, que si hay algo de torcido o mejor, de retorcido en nuestra vida, se suavice y enderece, para pedir perdón al Señor por todo lo escabroso. Pero no como sentimiento maravilloso propio de telefilme navideño y que después vuelva todo a la normalidad; no, así no, sino como tiempo de gracia, tiempo de conversión, de camino, de ensayo, de entreno, de amor, para que bien sea el día 25 de Diciembre, o el 29 de Mayo, o el 10 de Agosto, o el 12 de Noviembre, Dios se venga a vivir a nuestra familia.

Los comentarios de esta semana en “Evangelio Seglar”

 

Evangelio Comentado

 

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: “Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.”

La participación de la familia en la escuela

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Los padres y el colegio por Enrique Martin - pedagogo - 2 hijos

De todos es sabido que la responsabilidad de la educación es de la familia y que la escuela es su principal y estrecha colaboradora. Esto no siempre es así y en muchas ocasiones se hace dejación de funciones por parte de numerosas familias. La escuela espera y desea que la familia participe plenamente en la educación de los alumnos, sus hijos. Desea que haya una corresponsabilidad no sólo teórica, sino real, palpable.

Estos deseos no sólo deben estar reflejados en los distintos documentos que todo centro escolar debe tener presentes (como mínimo el Ideario, en el caso de centros privados, el Proyecto Educativo y el Reglamento de Régimen Interior), sino que debe obedecer a planes, a proyectos, a acciones realistas. Es decir, proponer cauces reales de participación.

¿Qué pueden hacer los padres o tutores legales?. ¿Cuál puede ser el sentido de participación?. Para responder a estas preguntas parece obvio que hay que tener amplitud de miras e ir más allá de la “rutinaria” presencia de los padres en los centros escolares que, si bien es importante y necesaria, en muchos casos se limita a cuestiones puramente académicas. A los que formamos parte de un equipo directivo de un centro escolar nos gustaría que las familias que eligen el nuestro (más allá de las intervenciones de las comisiones de escolarización), pensaran y sintieran que “su” colegio es también para ellos un lugar en el que pueden asistir, participar, formarse, colaborar,… a través de los cauces de participación existentes sean de la categoría que sean (a veces nos “enredamos” y gastamos energías en diálogos sobre lo que no hay o no es bueno y nos olvidamos de lo que existe limitando así la participación).

Salvando las dificultades reales que tienen las familias hoy día como son el trabajo fuera de casa de los dos, los desplazamientos en las grandes ciudades, los horarios, la doble jornada de las madres, … los padres y madres tienen numerosas posibilidades de participar. Podemos empezar con la pertenencia y participación en las AMPAS, más allá de algunas connotaciones negativas que pueden atribuirse a las mismas. Lideradas y coparticipadas la mayoría de ellas por personas cuyo interés sólo es la complementariedad a las actividades de pupitre, siempre están esperando “una mano más” para colaborar.

Dependiendo del tipo de centro, existen cauces muy variados a través de los cuáles la presencia de los padres de los escolares hace pensar en una escuela abierta, que apuesta por la familia. Por ejemplo existen escuelas de padres, reuniones de evaluación en las que no sólo se habla de calificaciones sino de educación, charlas informativas y formativas, tutorías con grupos de alumnos en las que la experiencia de los adultos puede ser interesante, actividades culturales, conferencias, campañas de prevención en las que es imprescindible aunar esfuerzos, cursillos de formación, …. Todo en pos de la corresponsabilidad familia – escuela.

Y hoy día, un reto: las nuevas tecnologías. La escuela se moderniza, se dota de medios informáticos que facilitan la comunicación. Si se mira por el lado malo podemos pensar que si las familias tienen acceso al colegio a través de la red (internet), para qué van a ir. Ya no necesitan citarse con el tutor, lo hacen mediante el correo electrónico. Ya no necesitan asistir a una reunión, se emite un comunicado. Etc. Ante esta realidad, no nos queda más remedio que “darle la vuelta” al asunto. Debemos aprovechar la red para facilitar la comunicación, para “producir” boletines como este de pastoral familiar, para llegar más lejos, para solventar problemas de tiempo por ejemplo. Si esto es así no podremos hacer otra cosa que considerar la irrupción de las nuevas tecnologías como un estímulo y poner en marcha tanta creatividad como tiene el ser humano para ofrecer a las familias otras cosas que sean motivantes para garantizar su presencia y que internet no puede dar.

Familia y escuela se necesitan en esta labor educativa cuya razón de ser son los hijos – alumnos. Busquemos – facilitemos cauces de participación para sentar las bases de una relación fructífera.

Bautismo y Esperanza (II)

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Los padres y el bautismo por Fernando Morote y Maria Rodriguez - Prebautismal - 4 hijos

Tras el bautismo hemos iniciado nuestro camino de fe acompañados por padres y padrinos, -que nos transmiten la fe y alimentan la suya haciéndolo. Pero también del Señor y de la Santísima Virgen María que es nuestra madre porque Jesús así lo quiere y nos la regala (por eso también podemos llamarla Mamá, seguro que le gusta mucho).

 

Con esta compañía y con la promesa de un trono en el cielo como vimos en el número anterior, caminamos por la vida. ¿Hacia dónde?. ¿Por dónde?.

 

Sin embargo, otros nos dicen que gracias a que ellos velan por nosotros, nuestra vida se va a desarrollar en libertad y democracia. Nos dicen que no debemos preocuparnos si caemos enfermos hay una Seguridad Social, que nos atenderá.. Nos dicen que cuando no podamos trabajar, nos pagarán. Nos dicen que educarán a nuestros hijos por nosotros sin que nos cueste dinero ni esfuerzo. Nos dicen que la ciencia lo calcula, prevé y predice todo. Nos dicen que el mundo ya está terminado y que funciona por sí solo, con unas reglas que son inherentes al mismo, sin influencia externa, y que sólo nuestra intervención humana “desajusta” tan perfecto mecanismo. Nos dicen que el resultado de nuestra actividad económica (que para la mayoría de nosotros es el resultado de nuestro trabajo diario) no es más que el calentamiento del planeta. Nos dicen que somos los únicos responsables del hambre y la guerra en el mundo, como si el egoísmo y fanatismo de otros no tuviera nada que ver. Nos dicen que no nos preocupemos si vemos injusticias, desigualdades, o mentiras porque lo bueno y lo malo son cosas equivalentes, porque nada es verdad ni mentira, sino lo que a cada uno nos parece que es nuestra “verdad” relativa y particular…

 

En fin, nos cargan de miedos, aprensiones, temores, responsabilidades y luego nos dicen que no hemos de preocuparnos de nada porque ya ellos lo hacen por nosotros; y porque, a fin de cuentas, esto es un desastre que no tiene arreglo posible… Nos dicen tantas cosas que matan nuestra esperanza y nos hacen creer que no somos capaces de transfigurar la Creación haciendo de éste un mundo mejor. Así consiguen que nos sintamos perdidos, que no seamos dueños de nuestra propia vida, y que ignoremos que somos co-creadores y colaboradores de Dios en la creación del mundo.

 

Sin embargo, gracias al Bautismo, a que hemos nacido del fuego y del Espíritu Santo, no caminamos según ellos quieren, sino por el camino de fe que sigue la Iglesia que nos acompaña en lo cotidiano, concretándose en la presencia de nuestros padres y nuestras familias que comparten y nos transmiten la fe, no como una serie de conocimientos culturales o históricos, sino como comunión de vida con Jesús, el Señor.

 

Él mismo nos acompaña siempre, nos espera siempre y nos ama siempre. Y nos dice que somos capaces de ayudarle en la tarea de hacer un mundo mejor, y de traer el reino de los Cielos aquí y ahora. ¿Quién ofrece realmente esperanza?.

 

Sabemos que en el camino habrá dificultades, dolor, lágrimas quizá… Pero será Él quien nos guiará, quien nos protegerá y, sobre todo: Sí, sabemos hacia dónde y por dónde caminamos. Jesús, el carpintero de Nazaret, Hijo de Dios vivo, es la respuesta, porque por el Bautismo nos revestimos de Él mismo. Y su trono no es de oro. Es de madera y tiene forma de Cruz.

Es necesario aprender a resolver con éxito y conjuntamente las crisis que se nos presenten.

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Ayuda en conflictos familiares por M Carmen Fernandez - Conciliadora y mediadora familiar - 5 hijos

Nadie está exento de crisis. Las crisis conyugales, en principio no son ni buenas ni malas, simplemente son y se dan.

 

Para poder resolver las crisis, lo primero que hay que hacer, es identificarlas. Normalmente el origen de la crisis está en una serie de pequeños conflictos que se han ido acumulando sin resolverlos. Identificadas las causas, es necesario no aparcarlas sino dialogar sobre las mismas con la firme intención de resolver la crisis originada. Hay que enfrentarse a las crisis con voluntad firme y decidida.

 

No hay que tener miedo a las crisis, pero tampoco desearlas. Las crisis pueden resolverse. De una crisis bien resuelta, lo normal será que la pareja salga fortalecida. La superación de la crisis hace que ganemos los dos, por ello hemos de tener claro que “ceder” ante una crisis, no es perder, que” perdonar”, no es humillarse. Es necesario perdonar y perdonar cuanto antes. Perdonar y olvidar, dado que si no existe el olvido, la crisis retornará de nuevo y se volverá a reactivar ya de manera más grave.

 

Detrás de una crisis, existe normalmente falta de comunicación en la pareja. No quiero terminar, sin expresar que antes una crisis, que no pueda ser resuelta por los propios cónyuges, será necesario acudir al “especialista”, nunca a familiares y amigos, pues estos normalmente aparte de no tener el conocimiento necesario en la materia no son imparciales y se inclinarán hacía una de las partes dándole la razón, con lo cual, perjudicaran a las dos. No habrá aquí lugar para afirmar “ganarán los dos” sino que tendremos que decir: “perderán los dos”

Las tareas del hogar

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria El arte de convivir por Juan Carlos Jorge y Meritxell Dí­az - matrimonio - 3 hijos

    Es muy común la frase “es que no me ayuda en nada” entre las mujeres, esposas. Pero también es muy común esta otra “ la lavadora ni se la dejo tocar que me estropea la ropa”. Creemos que estas frases tienen varios errores y el primero de todos es ese ME que siempre ponemos las mujeres al referirnos a las cosas de la casa. No se trata de ayudar ni de que la lavadora, la plancha o la cocina son exclusivas de la mujer, se trata de repartir las tareas del hogar común entre los dos.

 

    En nuestro caso, hemos intentado hacerlo así desde el principio. Los dos trabajamos y los dos tenemos diferentes tareas en casa. Uno cocina, el otro pone las lavadoras, uno plancha, el otro … y entre los dos nos ocupamos de las niñas. No sirve la frase “es que él no sabe”… ya aprenderá.

 

    Esta claro que también hay que tener en cuenta los horarios de trabajo de cada uno y la disponibilidad, pero todo debe negociarse entre los dos y por poco tiempo que uno tenga, siempre debe tener alguna tarea de la casa asignada. Por supuesto que estos acuerdos se pueden y deben ir revisando, ya que los tiempos y la vida cambia. Además, en el fondo, a las mujeres nos encanta tenerlo todo bajo nuestro control y al comenzar la vida matrimonial tendemos a ocuparnos de todo de muy buen grado. Pero a medida que pasa el tiempo vemos que no es posible, que unir trabajo, casa y niños es demasiado y no somos superwomans. Vaya, que hay que saber repartir y que cada uno se responsabilice de lo que le ha tocado.

 

    También creemos que es un error que uno de la pareja esté supervisando o revisando la tarea del otro. En todo caso, lo que hay que hacer es agradecerle lo que hace y alabarle su dedicación … gracias por la comida de hoy, que bien que tengo mi blusa favorita limpia, etc.

Carta de un hijo a todos los padres del mundo

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Educar a los hijos por Fran Abelaira, SC -Edu. especial- y Belén García. Matrimonio - 4 hijos

En esta segunda aportación queremos compartir con vosotros un escrito lleno de valores que no puede pasar desapercibido. Merece la pena REFLEXIONAR, INTERIORIZAR, PROFUNDIZAR,…sobre su contenido, así que si alguno comienza a leer y dice “esto ya lo conocía” os invitamos a que detrás de esta frase nos paremos y lo leamos como si fuese la primera vez, aprovechando cada palabra que se nos esta regalando.

CARTA DE UN HIJO A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO.
NO me DES todo lo que pido. A veces solo lo hago para ver cuanto puedo conseguir.
NO me GRITES. Te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a mí también y yo no quiero hacerlo.
NO me des siempre ÓRDENES. Si en vez de eso a veces me pidieras las cosas, yo obedecería más rápido y me sentiría más a gusto.
CUMPLE tus promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo, pero también si es un castigo.
NO me COMPARES con nadie, especialmente con mis hermanos. Si me haces parecer mejor que los demás alguien va a sufrir. Y si me pones por debajo, seré yo quien sufra.

NO CAMBIES de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer: Decídete y mantente firme.
Déjame VALERME por mi mismo, si tú haces todo por mí, nunca podré aprender.
NO digas MENTIRAS delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro: Me haces sentir mal y desconfiar de lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, No me EXIJAS que te diga por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estas equivocado ADMITELO y mejorara la opinión que tengo de ti. Así me enseñaras también a que yo admita mis errores.
TRATAME con la misma amabilidad y cordialidad con la que lo haces con tus amigos. Que seamos familia no quiere decir que no podamos ser también amigos.
NO me DIGAS
que haga algo si tu no lo haces. Yo aprenderé de lo que tú hagas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema NO me DIGAS “no tengo tiempo para tonterías” O “ESO NO TIENE IMPORTANCIA”. Trata de comprenderme y ayudarme.
Y por último, QUIÉREME Y DIMELO. A mí me gusta oírtelo, aunque tú no creas necesario decirlo.

Boletín Cinco – Diciembre de 2006

Subido el 15 de diciembre de 2006 en la Categoria Promover la familia por coordinadores

¡Ya estamos en Adviento!. !Preparaos!. !Que se alegren vuestros corazones porque el Salvador llega!. Os presentamos un nuevo número del Boletín de Pastoral Familiar, una iniciativa de los Misioneros Claretianos de la Provincia Bética. Todos los colaboradores del BPF han trabajado con ilusión para que este número nos ayude a preparar la Navidad del Señor. Lejos del bullicio de los Centros Comerciales o del deslumbrar de las luces que adornan los centros de las ciudades, la lectura del BPF nos animará a dejar que Cristo nazca en nuestro corazón un año más. !Felicidades!

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