La revelación

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Vocación al matrimonio por Ramon Acosta Peso - Master CC Matrimonio y Familia - 3 hijas

    El amor es una revelación, y en él descubriremos la verdadera vida humana. Una revelación en sorprendente convergencia con la misma experiencia humana. Quien se nos revela, nos revela su plan para el matrimonio y la familia

    Benedicto XVI dirigió las siguientes palabras como regalo al XXV aniversario de la fundación del Instituto Juan Pablo II “En mi reciente encíclica he querido subrayar cómo precisamente a través del amor se expresa «la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino» (DCE, 1). Es decir, se sirvió del camino del amor para revelar el misterio de su vida trinitaria. (…) El matrimonio basado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la relación de Dios con su pueblo y, viceversa, el modo de amar de Dios se convierte en la medida del amor humano» (DCE, 11). (…) De este modo se perfila la tarea que el Instituto para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia tiene en el conjunto de sus estructuras académicas: iluminar la verdad del amor como camino de plenitud para toda forma de existencia humana. El gran desafío de la nueva evangelización, que Juan Pablo II propuso con tanto empuje, tiene necesidad de ser apoyada con una reflexión auténticamente profunda sobre el amor humano, pues este amor es un camino privilegiado que Dios ha escogido para revelarse al mundo y en este amor lo llama a una comunión en la vida trinitaria. Este planteamiento nos permite superar también una concepción encerrada en el amor meramente privado, que hoy está tan difundida. El auténtico amor se transforma en una luz que guía toda la vida hacia la plenitud, generando una sociedad humanizada para el hombre. La comunión de vida y de amor, que es el matrimonio, se conforma de este modo como un auténtico bien para la sociedad. Evitar la confusión con los demás tipos de uniones basadas en el amor débil constituye hoy algo especialmente urgente. Sólo la roca del amor total e irrevocable entre el hombre y la mujer es capaz de fundamentar la construcción de una sociedad que se convierta en una casa para todos los hombres”.

¡ Qué sería de mí !

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria En la ruptura conyugal por Leticia Garrido-Separada-Animadora de Grupo Cristiano de Separados

A menudo me pregunto qué sería de mí si la vida no me hubiera puesto en las situaciones que he vivido.
Hubo un día en que los renglones del libro de mi vida empezaron a torcerse uno tras otro. Viví el nacimiento prematuro de mi hijo, su lucha, a veces incierta, por sobrevivir. Me encontré de golpe abandonada por mi marido, sin trabajo, en un piso de alquiler que no podía pagar y con un bebé que echaba afuera el dolor de la ruptura familiar con vómitos diarios de ansiedad. Llegué a pensar que el libro se había quedado en blanco.
Han pasado tres años. Miro atrás, y le doy gracias a Dios por todo lo vivido.
Me ayudó a mirar a mi alrededor con una nueva sensibilidad: ahora tengo la capacidad de acompañar y entender a los que viven atónitos la desintegración de sus sueños. He descubierto el sentido de mi vocación laica en el mundo: quiero y debo trabajar por ayudar a otros a descubrir y luchar por el gran regalo que es una familia. En el libro aparecieron nuevas palabras, nuevas oraciones, renglones y párrafos. Y el bolígrafo está en mi mano, bien sujeto y dispuesto a escribir lo que Dios quiera que escriba.

Oración familiar: abre nuestra casa

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Oraciones por Rafael Castellano - Casado - Profesor y teologo
1. Plegaria

Ven Luz de los hombres, 
abre nuestros corazones.
Ven Luz de los hombres, 
abre nuestras mentes.
Ven Luz de los hombres, 
abre nuestra casa
a las necesidades del mundo y de los hombres, 
nuestros hermanos. 

2.- Lectura bíblica: Lucas 11, 12-13
En aquellos días dijo Jesús a sus discípulos: 
- Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; 
porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. 
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? 
¿0 si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿0 si le pide un huevo, le dará un escorpión? 
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, 
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden? 
 
3.- Invocaciones/preces. 
Luz del mundo, Jesús:  haznos crecer como hombres y mujeres de bien. 
Te lo pedimos, Señor. 
Luz del mundo, Jesús: haznos obedientes a tus mandatos de amor y paz.
Te lo pedimos, Señor. 
Luz del mundo, Jesús: ven con nosotros y ayúdanos a ser misioneros de tu reino.
Te lo pedimos, Señor. 

4.- Oración final. 
Ven Luz del Mundo, 
enséñanos a vivir en paz y amistad.
Ven Luz del Mundo, 
que queremos aprender a ser buenos cristianos. 
Ven Luz del Mundo, 
Ven Luz del Mundo, 
Ven Luz del Mundo

En aquellos días dijo Jesús a sus discípulos: 
- Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; 
porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. 
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? 
¿0 si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿0 si le pide un huevo, le dará un escorpión? 
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, 
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden? 
 
3.- Invocaciones/preces. 
Luz del mundo, Jesús:  haznos crecer como hombres y mujeres de bien. 
Te lo pedimos, Señor. 
Luz del mundo, Jesús: haznos obedientes a tus mandatos de amor y paz.
Te lo pedimos, Señor. 
Luz del mundo, Jesús: ven con nosotros y ayúdanos a ser misioneros de tu reino.
Te lo pedimos, Señor. 

4.- Oración final. 
Ven Luz del Mundo, 
enséñanos a vivir en paz y amistad.
Ven Luz del Mundo, 
que queremos aprender a ser buenos cristianos. 
Ven Luz del Mundo, 
Ven Luz del Mundo, 
Ven Luz del Mundo

Oración Matrimonial: Dimensión social y política de la familia.

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Oraciones por Juan Carlos Monroy CMF - Miembro del EFAL

Desde el BPF os animamos a que esta noche, después de la cena, apaguéis el televisor para que, junto a vuestro cónyuge, hagáis esta oración en pareja. ¡Ánimo que seguro que os hará bien!

 

0. Introducción. Leed este texto de los obispos españoles (lo lee la esposa)

 

La fecundidad del matrimonio tiene también una dimensión social y política. Todo matrimonio ha de ser promotor del desarrollo y de la transformación de la sociedad. Sería pernicioso para los propios esposos el que su hogar quedara convertido en un gueto, sin proyección al exterior. El desinterés por la comunidad social, la inhibición ante los problemas que en ella se plantean, la pasividad ante las injusticias sociales, además de suponer un grave fallo personal, empobrecen y dañan la salud moral de la familia.

 

En el seno de la misma deben cultivarse el conocimiento y la preocupación por los grandes problemas humanos: la manipulación de la persona en la vida social, el paro, la insuficiencia de los salarios, la escasez de viviendas o sus condiciones infrahumanas, el subdesarrollo de pueblos y regiones, la discriminación de la mujer, la comercialización del sexo, la delincuencia, el creciente consumo de drogas, etc.

 

(Conferencia Episcopal Española “Matrimonio y Familia” nº 78)

 

1. Poneros en presencia de Dios.

 

Un momento de silencio (tomados de las manos)

 

(Cada uno lee en silencio: Presencia de Dios): Mientras estoy aquí, en esta silla, el latido de mi corazón, el flujo de mi respiración, los pensamientos de mi mente son todos signos de la continua creación de Dios en mí. Necesito dejar fuera el ruido, necesito alzarme sobre el ruido: el ruido que interrumpe, que separa, que aisla. Necesito escuchar nuevamente a Dios…

 

Rezad en voz baja:

 


Espíritu Santo,
tú eres para nosotros aliento de vida,
tú eres quien renueva todas las cosas.

 

Humildemente te pedimos
que nos animes y habites en nosotros:
en nuestro hogar,
para que podamos vivir el sacramento del matrimonio
como un lugar de amor,
un camino de felicidad
y un medio de santidad.

 

Amén

 

2. Escuchad este Evangelio (lo lee la esposo) (Mt 5, 13-16)

 

“Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”

 

(El celemín era un recipiente con el que se medía el grano o la semilla en “celemines”, medida castellana que equivalía a casi medio litro nuestro. Doce celemines hacían una fanega)

 


Vosotros dos sois sacramento de Dios. Vuestro matrimonio es como una luz que el Espíritu Santo ha encendido en el mundo.
(Cualquiera de los dos puede comentar qué le ha dicho esta Palabra, brevemente)

 


3. Oración (rezad juntos, en voz baja):
QUE NUESTRO AMOR NOS LLEVE HACIA LOS DEMÁS

 

Padre,
no queremos que el amor y la felicidad que compartimos
nos encierre en nuestro pequeño mundo.
Por el contrario, queremos que nuestro amor
nos lleve hacia los demás.
Que sepamos dar fruto, y un fruto que dure.
Que seamos estímulo de amor e ilusión
para todos los que nos rodean.
Que permanezcamos atentos a las necesidades
de los pobres y de los que sufren.
Que sintamos el afán
de contribuir según nuestras posibilidades
a que nuestro mundo
camine por sendas de mayor justicia,
libertad, paz, dignidad para todos.
Que vivamos siempre nuestra vida
con sencillez y austeridad,
abiertos a los demás, con esperanza.

(plegaria tomada de “Rezar en pareja” del CPL de Barcelona, colección celebrar nº 50)

 


4. Escuchad este Evangelio (lo lee el esposo) Mateo 14, 13-21

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No tienen por qué irse; dadles vosotros de comer». Ellos le dicen: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Él dijo: «Traédmelos acá». Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sino contar mujeres y niños.

Vuestro matrimonio son los cinco panes y dos peces que puestos en manos de Jesús -hecho sacramento- se multiplican para dar de comer a la gente.

 

(Cualquiera de los dos puede comentar qué le ha dicho esta Palabra, brevemente)

 


5. Orad juntos:

 

- en primer lugar, cada uno da gracias al Espíritu por haberos hecho luz del mundo o por algo que le ha sugerido la Palabra

 

- en segundo lugar, cada uno pide perdón por no ser sacramento, por esconderse bajo el celemín o por lo que os haya descubierto la Palabra

 

- y en tercer lugar, cada uno hace una petición al Espíritu para estar en el candelero, para entregarse en manos de Jesús y que multiplique, o para lo que la Palabra haya sugerido

 

6. Concluimos las preces rezando juntos muy despacio el Padrenuestro7. Y terminamos este rato de oración matrimonial rezando a María (lee la esposa)

 

María, que diste tu Hijo al mundo,

 

María, que fuiste Esposa y Madre en la Sagrada Familia,

 

María, que eres Madre de todas las personas salvadas por Cristo,

 

nosotros te alabamos hoy y te pedimos con confianza:

 

¡En tu ternura, intercede por la humanidad en su debilidad!,

 

¡en tu gloria, afianza en nuestro matrimonio la esperanza de la salvación!,

 

¡vela por todos los hijos de las familias, iglesia domésticas;

 

oh Madre nuestra!

 


4. Escuchad este Evangelio (lo lee el esposo) Mateo 14, 13-21

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No tienen por qué irse; dadles vosotros de comer». Ellos le dicen: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Él dijo: «Traédmelos acá». Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sino contar mujeres y niños.

Vuestro matrimonio son los cinco panes y dos peces que puestos en manos de Jesús -hecho sacramento- se multiplican para dar de comer a la gente.

 

(Cualquiera de los dos puede comentar qué le ha dicho esta Palabra, brevemente)

 


5. Orad juntos:

 

- en primer lugar, cada uno da gracias al Espíritu por haberos hecho luz del mundo o por algo que le ha sugerido la Palabra

 

- en segundo lugar, cada uno pide perdón por no ser sacramento, por esconderse bajo el celemín o por lo que os haya descubierto la Palabra

 

- y en tercer lugar, cada uno hace una petición al Espíritu para estar en el candelero, para entregarse en manos de Jesús y que multiplique, o para lo que la Palabra haya sugerido

 

6. Concluimos las preces rezando juntos muy despacio el Padrenuestro7. Y terminamos este rato de oración matrimonial rezando a María (lee la esposa)

 

María, que diste tu Hijo al mundo,

 

María, que fuiste Esposa y Madre en la Sagrada Familia,

 

María, que eres Madre de todas las personas salvadas por Cristo,

 

nosotros te alabamos hoy y te pedimos con confianza:

 

¡En tu ternura, intercede por la humanidad en su debilidad!,

 

¡en tu gloria, afianza en nuestro matrimonio la esperanza de la salvación!,

 

¡vela por todos los hijos de las familias, iglesia domésticas;

 

oh Madre nuestra!

Dedicar tiempo a nuestros mayores

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria En el nido vací­o,Relaciones por Antonio Azor y Encarna Oliver - 2 hijas fuera de casa

 

En esta nueva situación, no es tiempo de aburrimiento, es una nueva época en nuestra vida, en la que nos podemos dedicar más tiempo como pareja.

También tenemos más disponibilidad para dedicarnos a la parroquia, aunque siempre lo hemos hecho. Nos ha sido grato ser útiles en aquellas actividades que se nos han encomendado, nos parecía que eso era lo que Dios nos pedía. También nos llegó el momento de cuidar de, los padres dedicándoles bastante tiempo. Con las enfermedades que tenían ellos lo pasaban mal y nosotros también. Necesitábamos la ayuda de Dios para poder continuar y no caer en el desánimo, y el nos ayudaba a ser generosos con ellos. Animamos a todos a no escatimar el tiempo y esfuerzo con nuestros mayores, ya que ellos lo hicieron antes con nosotros. Como dice el Salmo 126:

Los que en lágrimas esparcen su semilla en gozo segarán”

Un instituto en defensa de la célula principal de la sociedad: la familia

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Promover la familia por Jorge Espinosa y Luzma Morote- ENS-Coordinadores BPF-2 hijos

El Instituto Juan Pablo II para la Familia nace en Roma como respuesta a un deseo del Papa: ofrecer a la Familia en general un apoyo profesional que garantice la defensa, promoción y difusión de los valores humanos y cristianos dentro del núcleo familiar. El Instituto Juan Pablo II fundó su primera sede en Roma, el 13 de mayo de 1981. Más tarde se abrió la sede de Washington. D.C., y en octubre de 1992 se inauguró la sede de México. La cuarta sede se fundó en Valencia, España en 1994. Actualmente el Instituto tiene sedes en Brasil, India, Benín (Norte de África), Australia y Austria.

Misión El Instituto Juan Pablo II tiene una triple finalidad:

  • La formación, a nivel de alta calidad académica y según la doctrina católica, de quienes pretenden actuar en los diferentes ambientes de la pastoral matrimonial y familiar.
  • La promoción de la investigación científica, que tiene por objeto la verdad natural y la verdad revelada acerca del matrimonio y de la familia: investigación filosófica y teológica, con particular atención a los problemas planteados por las ciencias humanas en este ámbito.
  • La organización de seminarios de estudio en ayuda a las iglesias particulares y a la Santa Sede, en las actividades a favor del matrimonio y la familia.

Estos objetivos generales se concretan en:

1. Formar a líderes capaces de ofrecer criterios y valores auténticamente cristianos, que fortalezcan los lazos familiares en la sociedad.

2. Generar una corriente de apoyo, defensa y promoción de la familia, a la luz de la doctrina de la Iglesia y con el apoyo de las ciencias humanas, a través del desempeño profesional de personas bien instruidas y preparadas que sean una guía para las familias necesitadas de consejo y asesoría.

3. Ofrecer, a través de la formación de familias sanas y unidas, los medios para construir una sociedad cada día más humana y cristiana.

4. Crear un centro de apoyo para el núcleo familiar, en el que participen el Instituto Juan Pablo II, y otras instituciones relacionadas con la familia.

Programa del Instituto Juan Pablo II

El programa del Instituto Juan Pablo II está orientado a la formación de asesores y orientadores profesionales en el campo de la familia. Se pretende formar líderes poseedores de una formación intelectual, humana y cristiana, que los capacite para promover la doctrina de la Iglesia, e influir positivamente en la sociedad defendiendo los valores fundamentales de la persona y del núcleo familiar.

Para lograr este ambicioso objetivo, no bastan cursos aislados, por ello se inició una licenciatura sólida de cuatro años, que incluya las áreas más importantes que repercuten o influyen en la familia, la Licenciatura en Ciencias de la Familia. Y luego una especialización de dos años más para obtener el título de Maestría.

El programa de estudios, que busca una formación sólida e integral de los asesores familiares, abarca las siguientes áreas:

Área de Filosofía y Teología: En estas ciencias el alumno encontrará las razones para entender la naturaleza humana, a la luz de su dimensión terrena y su proyección divina.

Área de Psicología y Pedagogía: amplio y sólido conocimiento de la dinámica emocional y educativa del individuo, disciplinas fundamentales en la formación del asesor familiar.

Área de Derecho, que aborda el matrimonio como contrato religioso y civil.

Área de Medicina: permite comprender las bases científicas en lo referente a la procreación y la planificación familiar, así como todo lo relacionado con los nuevas técnicas de fertilidad asistida y avances de la ciencia médica, y sus implicaciones éticas y morales de acuerdo a la ley natural y el Magisterio de la Iglesia.

Materias Complementarias: se ofrece al alumno un apoyo a través del aprendizaje y aprovechamiento de medios computacionales y estadísticos, que son de gran utilidad en la vida profesional actual.

 

Un ¿largo? proceso

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Los padres y la primera comunión por Amparo Reig -Coordinadora Catequesis Infantil- Neocatecumenal

Ya se van acercando las fechas de la Primeras Comuniones. Durante, al menos, dos años de preparación, los niños se han ido formando poco a poco en los fundamentos de la fe o iniciación cristiana –iniciación que se completará con el sacramento de la Confirmación-.

Este proceso puede resultar largo, pero no menos enriquecedor, tanto para la vida de fe del niño, como para la familia que lo acompaña y la Comunidad Cristiana que lo acoge.

Si con la Primera Comunión de su hijo, los padres tienen como menta cumplir compromisos sociales, ciertamente que este tiempo de preparación resultará una carga pesada de la que están deseando “liberarse” lo antes posible. En cambio, los padres que tienen como meta el que su hijo crezca no sólo en estatura, sino también “en sabiduría y en gracia ante Dios y los hombres”, aprecian este tiempo y lo estiman necesario para que la “semilla” que se plantó en su bautismo empiece a dar sus frutos, tales como: el descubrir que la vida es un regalo de un Dios Padre, que nos la da por amor y para amar; el conocer a Jesús, ese Dios cercano, hecho hombre que nos dice cuánto nos quiere, en la cruz; el descubrir que la eucaristía es el “sello” de este amor ; el vivir la alegría del perdón y el ser capaz de perdonar a los demás …

Naturalmente, todas estas vivencias no se pueden “conocer” en un mes, ni en dos, ni en un año, ni en…. Es en toda una vida. De ahí, que el acompañamiento, en este caso, a los niños, sea vital para no ahogar el amor que Dios quiere manifestar en ellos.

El regalo más maravilloso que Dios ha hecho a cada uno es el otro cónyuge

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Materiales por Matrimonio-2 hijos-trabajan ambos-pertencen a comunidad cristiana

Todos tenemos nuestros “Juanes Bautistas”, o quizás nosotros hemos sido alguna vez “Juanes Bautistas” para otros, salvando la distancia, claro está. Es decir, no es que hayamos bautizado a nadie, sino que sabemos y anunciamos que detrás de lo que hacemos o decimos, está alguien más importante, más poderoso que nosotros.

 

Así nos sentimos nosotros, somos importantes el uno para el otro, qué digo: a veces, el centro de nuestra vida, e incluso (aunque, por favor, que se entienda y no se mal interprete), somos más importantes para cada uno, que nuestros hijos. El regalo más maravilloso que Dios ha hecho a cada uno es el otro cónyuge, es Dios quien ha hecho el regalo, es Dios el más poderoso, es Dios a quien no merecemos, siempre Dios. Quisiéramos pedir en este día, en esta semana, en este tiempo, que Dios bautice y llene de vida, bautice con su fuego, con su Espíritu y desparrame su inmenso e infinito amor a todas las familias, especialmente a las familias que están pasando alguna dura situación: Viene uno que bautizará…. Siempre Dios.

 

EL BAUTISMO DEL SEÑOR.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 3,15-16.21-22

 

“En aquel tiempo la gente se encontraba en gran expectación y se preguntaba si tal vez Juan sería el Mesías. Pero Juan les dijo a todos: “Yo, ciertamente, os bautizo con agua; pero viene uno que os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Él es más poderoso que yo, que ni siquiera merezco desatar la correa de sus sandalias”. Sucedió que cuando Juan estaba bautizando a todos, también Jesús fue bautizado. Y mientras oraba, el cielo se abrió, y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma visible, como una paloma, y se oyó una voz del cielo, que decía: “Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido”

La vida ligera

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Los padres y el colegio,Relaciones por Enrique Martin - pedagogo - 2 hijos

“Efectivamente, estamos en la civilización de lo light, la cultura del poco esfuerzo y de la poca exigencia. Todas las acepciones del término tienen la connotación de lo ligero, de lo suave, fácil y superficial: algo poco consistente y sin raíces.

Trasladando la filosofía de lo light a la vida diaria implicaría buscar cosas agradables a los sentidos que produzcan sensaciones positivas y sean una vida de escape a todo lo que conlleve sacrificio y renuncia personal.

La persona light en cuanto a los valores, se guía por el relativismo. Para estas personas solamente es valioso aquello que, aquí y ahora, produce satisfacciones. Por tanto su ética tiene que ser ligera, sin exigencias, casi “vegetariana”, que le permita hacer lo que le venga en gana. Sus actitudes de vida tienen el matiz de la comodidad, del individualismo y del egoísmo. Estas personas ligth pierden el horizonte y están condenadas a vivir en la mediocridad. Y así, no se puede llegar muy lejos”.

 

Este texto es parte de un comentario que mandé a mis alumnos de ética de 4º de ESO para evaluar el tema denominado “El reto de ser persona”. Cuando lo estaba leyendo con ellos no podía por menos de mirar sus rostros para ver la cara de sorpresa ante lo que les podía decir el texto. Luego escribieron las respuestas a las preguntas que les planteaba.

Realmente hubo un número de ellos que no entendieron bien el mensaje pero otros sí escribieron cosas interesantes (habíamos explicado qué es eso del relativismo moral).

¿Estamos de acuerdo con el texto o con parte del mismo?. ¿Es cierto que somos así? Los jóvenes, ¿son así?. ¿Qué podemos hacer?

Hoy tenemos muchos retos. Familia y escuela nos enfrentamos a esta cultura de lo light. Familia y escuela en corresponsabilidad tenemos que luchar contra esa corriente que menciona parte del texto. Nos podemos preguntar qué podemos hacer para paliar el relativismo que abunda y se extiende cada vez más.

A bote pronto se me ocurren varias cosas:

Una. La educación no debe quedar únicamente en manos de las instituciones creadas para ello: la Escuela. La Escuela nunca podrá sustituir a la familia en la educación. Sí podrá ser colaboradora y corresponsable.

Dos. Las personas, los jóvenes han de adquirir y desarrollar unos valores que orienten su vida hacia un horizonte claro. No puede ser que en su vida vayan “dando tumbos” por ahí, siendo vulnerables, manipulables, “carne de cañón”.

Tres. Los límites. Han de ser claros. Que crean en ellos. Que no sea porque sí, porque “me lo dice mi padre”. Deben estar a la distancia oportuna (lo difícil es saber cuál es esa distancia). Fruto del diálogo entre padres e hijos, los jóvenes deben saber hasta dónde pueden llegar. Si es así, sabrán decir “no”, a aquello que deban decir no. Sabrán superar las presiones de grupo, sabrán ser ellos.

Cuatro. Coherencia. Tenemos que ser coherentes. Hacerles ver que no todo vale debe empezar por nosotros mismos. Tenemos que tener credibilidad. Los jóvenes nos miran, necesitan modelos con los que identificarse. Y sus modelos somos nosotros, padres, profesores,… Si no somos coherentes, ¿en qué van a creer? ¿Con qué criterio les traducimos eso de que no vale el relativismo moral si lo practicamos nosotros, si cuando hay que comprometerse, cuando hay que renunciar a algo, cuando hay que sacrificarse, … miramos para otro lado?

Cinco. Espíritu crítico. Es una constante de la educación, está en todos los objetivos de las leyes educativas. También debería ser una constante de la familia. Debemos fomentar el espíritu crítico. La “gente joven” debe tener opinión. Una opinión basada en la reflexión, en el espíritu crítico. Si así es en cierta manera podemos estar tranquilos. Ellos sabrán qué hacer en los momentos críticos porque así les habremos educado. Si no es así, aún estamos a tiempo, nunca es tarde.

Seis. Luchar contra la comodidad, el individualismo, el egoísmo, la envidia. Son males de nuestros días. Nosotros podemos hacer mucho para vencer esta batalla (virtual se diría hoy). De los valores que inculquemos a nuestros jóvenes depende que ganemos o no. Ahí puede estar la solución.

Podríamos seguir pero caeríamos en el error de la reiteración.

Al releer las líneas anteriores puede dar la sensación de ser pesimista, de haber transmitido cierto desánimo, de tener una difícil tarea. Es posible, pero realmente no es así. Fijémonos en la cantidad de jóvenes que tienen como su valor principal a la familia, a la solidaridad, ….. Son muchos (aunque también los hay que el suyo es la economía). Seamos optimistas y tengamos esperanza en los jóvenes que están con nosotros y que vemos como día a día van hacia un horizonte prometedor. Y en los otros también (es muy fácil trabajar – educar a los “fáciles”), ya que algo podremos hacer para reconducir ciertas actitudes y así pasar de “la vida light a una vida de compromiso personal, social, político, moral, religioso, …..”

Amar significa afirmar a la persona amada, no poseerla.

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Ayuda en conflictos familiares por M Carmen Fernandez - Conciliadora y mediadora familiar - 5 hijos

El matrimonio no es una fusión o confusión de personas. No es la absorción del uno por el otro. Amar es ayudar a la persona del otro a crecer y a ser ella misma, nunca poseerla.

El matrimonio supone el don total del uno al otro, pero nunca la fusión o dilución de las personalidades. En todo momento debemos dar al otro la libertad de ser él mismo. El don total y exclusivo del matrimonio, exige que cada cónyuge conserve su propia personalidad y encuentre en su unión el terreno favorable para su crecimiento integral .Es bajo esta condición como el amor verdadero y la unidad conyugal toma consistencia. El verdadero amor es aquél que cuida de todas las necesidades del otro cónyuge, no solo de las materiales sino también de aquellas que toda persona tiene de crecer, desarrollarse y ser ella misma. Es necesario para ello que sean respetados los espacios y tiempos libre de cada uno. Es necesario que hagamos como propios las ilusiones y proyectos del otro, animándolo, apoyándolo y mostrando interés en ello.

Renunciar a que el otro se enriquezca, a que sea él mismo, o bien negarnos a ello, es dejar que se empobrezca nuestra relación. Siempre será necesario llegar a un acuerdo satisfactorio para los dos, aunque no siempre resulte fácil.

Por propia experiencia, puedo decir la importancia que lo dicho tiene para la relación de pareja. En un momento de mi vida, sentí la necesidad de realizar una ilusión, realizar los estudios de Derecho. Con cinco hijos pequeños, es de comprender lo compleja que resultaba la situación. Lo expuse a mi cónyuge, encontrando en él todo el apoyo y ánimo necesario. No fue fácil para él, le supuso bastantes sacrificios, derivado en gran medida por mis horas de estudio. Mi ilusión y necesidad humana, se cumplió, a la vez que mi relación de pareja se vio fortalecida.

Si hoy, él dice sentirse orgulloso de mi, más orgullosa me siento yo de él por haberme comprendido y animado.

Ayuda a la embarazada en riesgo: “Red Madre”

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Acontecimientos por Fernando Morote y Maria Rodriguez - Prebautismal - 4 hijos
El Foro Español de la Familia ha puesto en marcha en todas las Comunidades Autónomas una nueva Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que pretende crear una Red de ayuda (Red Madre) a la mujer embarazada en situación de riesgo (ya sea por su corta edad, ya por penuria económica, ya por desamparo social) con el objetivo de estas madres que puedan optar por tener su hijo y reducir así el número de abortos.

Su web es http://www.redmadre.org/


El enamoramiento duradero

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria El arte de convivir por Juan Carlos Jorge y Meritxell Dí­az - matrimonio - 3 hijos

Supongo que todos recordamos con cariño e incluso con añoranza los días en que conocimos al que es nuestro marido o nuestra mujer en la actualidad. Esos primeros meses de enamoramiento tan especiales. Todo es muy bonito, nuestro novio o novia es perfecto, se nos hace un nudo en el estómago cuando nos vemos y las horas separados son interminables. Los acercamientos son especiales y nuestro cuerpo está en constante nerviosismo.

Pero los años pasan, el proyecto en común se va haciendo realidad. Nos casamos, vienen los niños, el trabajo, los gastos, las obligaciones, el cansancio, la rutina … ¿dónde quedaron esos momentos tan especiales del principio? Somos conscientes de que el estado de enamoramiento no es eterno, evoluciona hacia otro estado más maduro, de respeto, amor, compañerismo, comprensión. Pero aún así, estamos convencidos también de que en una pareja es muy importante avivar la chispa del principio de vez en cuando.

A veces basta con una escapadita a cenar solos, otras veces con un ramo de flores inesperado y otras con un simple beso con la paciencia y la inocencia de los del principio. Cada pareja tiene sus detalles especiales o sus palabras con cierto significado, lo importante es no olvidarlas y darles de vez en cuando su protagonismo. No hay que dejar que la rutina diaria nos coma, hay que retomar esas ilusiones del principio, embarcarnos en proyectos comunes y especiales, regalarnos pequeños momentos para los dos.

Desde aquí os animamos a todos a buscar esos momentos especiales y a intentar que la chispa del principio asome.

Bautismo y esperanza (III)

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Los padres y el bautismo por Fernando Morote y Maria Rodriguez - Prebautismal - 4 hijos

El Bautismo es quizá el sacramento más lleno de esperanza de todos. Sí, es una gran fuente de esperanza para los hombres en general, y los cristianos en particular.

¿Porqué es fuente de esperanza para los hombres en general? Todos los hombres sin excepción llevamos una cadena de imperfecciones, culpabilidades, desconfianzas, miedos, inseguridades, frustraciones, etc… Y la traemos ya escrita en nosotros mismos desde que nacemos. No nos podemos liberar de ella por nosotros mismos.

 

El Bautismo es una liberación de esta pesada cadena opresora. El agua del bautismo es el paso a una nueva forma de vivir. No nos va a ir mejor, ni van a cambiar nuestras condiciones objetivas y prácticas de vida, lo que sí cambia es la forma de vivir y el horizonte. Y anula el peso de esa cadena, de forma que podamos caminar con la certeza de que nos acompaña la Misericordia Divina hecha hombre: El Señor Jesús. Así pues, todos los hombres están llamados por Dios a recibir esta liberación.

 

Para los cristianos el Bautismo es fuente y sacramento de esperanza porque se incorporan nuevos hermanos a la Iglesia. El tener nuevos miembros siempre es motivo de alegría en cualquier grupo de personas, porque significa que crece y que entra sangre nueva. Pero para nosotros es más que eso, ya que los ya bautizados (sobre todo padres y padrinos) tienen la suerte y la responsabilidad de poder transmitir la fe a los catecúmenos. Esta misión de entrega y de compartir y vivir la fe con los nuevos cristianos es en sí misma generadora de esperanza, pues a la vez que la transmitimos la renovamos y la fortalecemos.

 

Para los que se bautizan es motivo de esperanza pues caminarán con otros que les han precedido, y que les regalan el don de la fe. Esta cadena de transmisión de la fe –contrapuesta a la descrita más arriba- tiene su origen en Dios mismo que se revela, su primer eslabón es la Virgen María (por quien llegó la Salvación al mundo), y no se acaba nunca, porque se prolonga en nosotros y con los que ya han muerto en la misericordia de Dios. En esto consiste la comunión de los santos, en que dándonos testimonio recíproco del Señor crecemos todos juntos en la fe. En esta cadena de transmisión de fe actúa continuamente el Señor, y no es más que una reedición o continuación del milagro de la multiplicación de los panes y los peces. En lugar de multiplicarse alimentos materiales, en esta cadena se multiplican gracias y dones del Espíritu Santo.

 

Por el Bautismo Dios nos regala la fe, vivida con los demás y que nos conduce a nuestro más preciado bien y nuestra esencia: adorarle y contemplarle.

Mamá sargento

Subido el 10 de febrero de 2007 en la Categoria Educar a los hijos por Fran Abelaira, SC -Edu. especial- y Belén García. Matrimonio - 4 hijos

Ayer estuvimos leyendo un rato en nuestro afán de seguir aprendiendo en este tema tan complicado de educar y nos topamos con el siguiente articulo, nos paramos, nos miramos y permanecimos un rato en silencio reflexionando. Pasado unos minutos comenzamos a dialogar de tal forma que comprendimos que en nuestro intento de educar lo mejor posible y en nuestro intento de poner limites a veces no nos damos cuenta de valorar lo positivo.

 

 

mamá sargento y el alumno rebelde

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