BPF Nº 18 – Junio 2009
Queridos lectores: Un año más terminamos el curso del Boletín de Pastoral Familiar, a vosotros corresponde poner la nota. Ha sido un año intenso en el que nuestros desinteresados colaboradores han tratado de poner un grano de esperanza, ilusión, ayuda, solidaridad, esforzándose siempre en transmitir sus vivencias y conocimientos. Muchas gracias a todos ellos. También le damos las gracias al equipo de coordinación que trata que este proyecto de comunicación de la Pastoral Familiar siga avanzando y mejorando.
Prometemos volver en octubre con nuevas secciones, colaboradores y con las energías renovadas después del descanso estival. Felices vacaciones a todos.





Conocemos la dimensión constitutiva del signo sacramental del matrimonio (sacramentum = consentimiento puntual-permanente de los esposos); la dimensión formal o institucional del carisma (res et sacramentum = vínculo matrimonial) y el contenido real de la gracia conyugal (res = participación del amor conyugal en la unión esponsal de Cristo con la Iglesia). Pero esta reflexión ha de completarse con la de las propiedades esenciales del matrimonio, que son:
Toda separación o divorcio es un factor traumático tanto para los cónyuges como para los hijos.
La Fundación