Diálogo Matrimonial:”Educar a vuestros hijos en la fe”
Os presentamos un guión para realizar un diálogo matrimonial sobre el tema de la educación de los hijos, al hilo de la Jornada de la Familia 2009, que tiene como eslogan “Crecer en Familia: Los Padres, primeros Maestros y Testigos de la Fe. “
Imaginaros un sendero por el que vais a dar un paseo los dos juntos cogidos de la mano.
Imaginaros que ese sendero tiene una arboleda a un lado, que nos va a permitir hacer el recorrido por la sombra, o bien elegir pasear por el otro lado del sendero, completamente al sol.
Un día decidisteis emprender juntos un camino, hoy ya habéis recorrido una parte de él, pero os queda mucho por andar y por recorrer.
No todos elegimos el mismo camino, somos libres para hacerlo y también para decidir con quien o cómo queremos recorrerlo, solos o acompañados, por el sol o por la sombra. Vosotros os elegisteis el uno al otro y juntos elegisteis un camino.
Vivimos actualmente en una sociedad en la que no está de moda ser cristianos, vivimos en una sociedad en la que se “valoran” moral y comportamientos, muy contrarios a los valores cristianos, y con frecuencia los relativizamos cuando chocan con los aceptados hoy socialmente.
Familia, es decir, matrimonio e hijos, no es nunca una lotería, sino el fruto de un empeño incansable.
Será vuestra libertad, la misma que un día os llevó a unir vuestras vidas para siempre, como expresión máxima del amor que os teníais, la que os hará decidir cómo queréis seguir caminando juntos.
Siguiendo con el símil del sendero, podemos analizar lo siguiente:
• Si decidimos ir por la sombra; el camino será bastante más llevadero en muchas ocasiones, aunque en otras muchas, por la sombra corremos el riesgo de no dejarnos ver, de hacernos inviables a los demás. Si caminamos sin luz, nuestro caminar no dibujará una sombra a nuestro paso.
• Si decidimos ir por el sol; el camino nos resultará a veces más duro, pero nuestro caminar irá dibujando a nuestro paso una sombra que si es útil para consolar o refrescar a quien venga detrás, habrá merecido la pena
Si hacemos un paralelismo entre el sendero y la forma en que una familia cristiana quiere vivir su fe, podemos encontrarnos con:
-familias en las que no se vive ni se trasmite la fe exactamente, sino una serie de creencias y tradiciones que se repiten tal y como fueron recibidas (han elegido caminar por la sombra)
- familias que intentan en su día a día seguir a Cristo, tener una fe viva y vivida. Educar a sus hijos en la fe (han elegido caminar por el sol).
Esta es vuestra verdadera responsabilidad como padres de una familia cristiana, “educar a vuestros hijos en la fe”.
Hasta hace muy poco, cuando los padres hacían dejación de sus funciones de educadores de la fe, estaban respaldados por los abuelos, la labor de los colegios religiosos, las parroquias; hoy no ocurre lo mismo la increencia afecta ya a muchos abuelos, los colegios religiosos y las parroquias lo tienen cada vez más complicado.
En definitiva, son los padres cristianos los responsables de educar a los hijos en la fe, educando no para que se defiendan sino, educando proporcionándoles medios para fundamentar su actitud de potenciar lo positivo y bueno que tienen.
Educar sus sensibilidades para que la realidad que viven les afecte y para que tengan sentido crítico hacia otros valores.
Y, confiar y confiar porque en esta tarea no estáis solos, lo humanamente imposible, es posible para Dios.
Cada pareja recibirá una rama de abeto, que colocará delante de ellos, simbolizará la vida que crece a su alrededor quieran ellos o no, pero que vive con ellos su paso por el sendero y que Dios ha puesto ahí para ellos.
(elegimos una rama de abeto, porque quizás sea el árbol que mejor simboliza el adviento y la navidad, y que tenemos por costumbre en estas fechas, adornar con regalos, estrellas, bolas, guirnaldas y creemos que después de este encuentro su adviento será diferente).
Les invitamos a que unan sus manos, como el día que se dijeron “te quiero a ti”, para siempre y decidieron recorrer juntos el mismo sendero, y que esa rama de abeto les haga sentirse en presencia de Dios y como parte importante de su creación.
Y les proponemos que reflexionen juntos sobre:
- Crear y educar personas felices es saber dar a cada miembro de nuestra familia, el sentimiento profundo de ser amado por sí mismo, de acogerle por lo que es y como es, por lo que piensa y dice y, porque tenga la seguridad de ser perdonado.
1. ¿Cómo estáis vosotros creando felicidad?
. ¿Te estoy haciendo feliz a ti?
. ¿Creo que no te hago feliz concretamente en…?
. ¿Cómo estamos creando felicidad en nuestro hijo tal, en nuestro hijo cual…?
. ¿Cómo estamos haciendo felices a nuestros padres y hermanos?
. ¿Cómo estamos haciendo felices a nuestros amigos?
2. ¿Qué creéis que hace que un hijo o uno de vosotros esté deseando llegar a casa o por el contrario intente estar el mayor tiempo posible fuera y retrasar su llegada todo lo posible?
3. Educar en cristiano significa sobre todo, tratar que Cristo sea el centro de la vida de vuestros hijos, pero para ello, también tiene que ser el centro de vuestras vidas como matrimonios, es algo parecido a una semilla que cuidada germinará y dará su fruto, pero para germinar primero tendrá que romperse y abrirse.
¿Cómo estáis viviendo vuestro matrimonio cristiano, qué o quien ocupa el centro de vuestro matrimonio?.
¿Qué estáis trasmitiendo a vuestros hijos como vivencias de fe?
El lenguaje de la fe, es la oración. ¿Oráis vosotros? , ¿y con vuestros hijos?
Terminar este encuentro cogiendo los dos la rama de abeto, cerrar vuestros ojos, sentiros en presencia de Dios, de un Dios Padre Bueno, que os ama por encima de todo, tal y como sois y en el momento de la vida en el que estáis, sin pediros cuenta por nada pasado y dispuesto a amaros y a abrazaros a los dos como ahora lo está haciendo.
Sentiros abrazados por el Padre.
Y pensar qué tenéis que colgar en vuestra rama de abeto de todo lo que hoy ha nacido en vosotros y que habéis hablado en presencia de Dios para que vuestra Navidad sea Feliz Navidad Cristiana.




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